¿Sabían que soy escritor? Y uno realmente pésimo, ni siquiera puedo presumir de ser tan malo como para ser tomado como referencia. Como sea, les dejo una pequeña conversación entre dos viejos abandonados. Mísera reflexión
En una esquina sombría, cuya locación, bien sabrá querido lector, no importa nombrar cuando se trate de un lugar imaginario.
Viejo- Pareciera que tengo los dedos torcidos?
Se los mira intrigado
Viejo- Maldito frio por que me eres tan conocido, tan familiar, me son tantas lejanas cosas !pero tu me acompañas siempre¡
Anciano- Procesión de espectros .Llenos de imágenes que no queremos ver, pero que cuando las reconocemos ya nada podemos hacer ¡Grabados, cincelados en nuestras mentes!
Viejo - ¡Estas loco, cállate y duérmete, antes que se despierten!
Diciendo estas palabras el Viejo extiende sus brazos como si fuera a presentar a alguien o algo, pero señala a la oscuridad. Quizás con mucha atención podemos avisar una fila de bultos.
Anciano- No será ahora, pero hubo un tiempo que se nos respetaba. Si, era mas que un amor, el amor es una fiebre momentánea, bella si, pero solo agria tus humores. Más, el respeto es solemne.
Haciendo un gesto casi religioso con las manos abiertas enseñando las palmas al cielo.
Viejo- A todos se nos amo y se nos respeto, pero eso fue ayer para todos.
Anciano- Ridículo a los viejos no se les respeta ni se les ama...se les tolera.