miércoles, 6 de octubre de 2010

El escenario esta listo: Ecce homo

 El hombre nació cuando comenzó a dudar. Dios es el Enigma. El fin será la Verdad
 Arriesgo a que me tilden de apologista cristiano (no creo que tenga algo de malo)
Conocemos la escena, ¿pero conocemos a los protagonistas? ¿Reconocemos al ser humano?. Veamos a los protagonistas de este drama cósmico: al traidor, al ladrón, al verdugo, al sacerdote,  la madre, el discípulo, a la victima y a los victimarios. En fin, vemos al ser humano. Todo esta dispuesto para que se lleve a cavo un evento sacro protagonizado por el ser humano: la Redención. Tal como el ouroboros se devora a si mismo, Dios se entrega al sacrificio. Dios renueva su obra, ¿pero por que medio? ¿Por cuales serán los actores de esta obra magna?
Dios Padre, estará  mudo, los clamores de su Hijo (Dios mismo, encarnado, humanizado) no serán respondidos. “Padre por que me has abandonado” es el lamento universalmente humano, el lamento de un Ser con suficiente inteligencia como para percibir su soledad  y su inminente fatalidad.
El ateo humanista Feuerbach clama homo homini deus est, en su  defensa del hombre sobre la supuesta proyección de los atributos de este  en la divinidad inventada (Dios), una disociación  que termina alejando al hombre del que debería ser el  receptáculo de sus cuidados: el hombre.
Pero   Feuerbach se equivoca, o mas bien acierta mas de lo que el cree y afirma una verdad que trasciende el propio humanismo materialista que el propaga. Sin duda la cita latina tiene razón,El Hombre es el Dios del hombre. Y el cristiano no debería sorprenderle por que sabe que Jesús no deja en ningún momento de ser hombre por mientras se realiza la redención. Es mas, es propiamente por sus características humanas las que la Redención es una Pasión. Ni Jehovah ni Ala abrían podido sufrir la Pasión: ellos son “Dios” justamente por estar sobre la condición humana, sobre lo creado: la materia, la vida, creaciones  imperfectas del omnipotente dios semita. Jesucristo no es el ser “elevado” sobre el dolor, la agonía  vibra y se proyecta por su cuerpo herido, sus nervios y tendones están contraídos, su carne esta mancillada por los  golpes y punciones. Dios es un hombre humillado y agónico, entronado en una cruz y coronado con espinas.
Para que la obra redentora se realice se necesita de todos los elementos que nos cuentan los Evangelios, nada sobra, y nada deja de ser protagonizado por seres humanos.  Desde Judas Iscariote hasta María, crueldad y piedad se conjugan de manera paradójica, tal como la cruz es herramienta de muerte y de vida, el hombre es defecto y virtud, victima y victimario.
En el evento cósmico de la Pasión, nos podemos encontrar, vernos a nosotros mismos. Ciertamente no somos en totalidad uno de los protagonistas, no se trate de ser avatares de ellos, si no que los protagonistas son facetas del Ser Humano. Podemos ser violentos, tal como es el legionario que “vive por la espada y muere por la espada”; podemos ser Pedro negando a nuestro Dios; podemos ser Judas traicionando por codicia; e incluso podemos ser Jesucristo, esto último nos  recuerda las palabras de San Atanasio que decía “Que Dios se hizo hombre para que el hombre se hiciera Dios”.
 En resumen, encontramos, para aquellos que somos cristianos, en el escenario de la Pasión, y en los evangelios en general, aquellos modelos arquetípicos que podemos asumir como seres humanos  y entre ellos esta aquel que nos lleva a la santidad, el ejemplo de amor absoluto, de la entrega, del ágape.  Jesucristo, ese pan de vida, no nos invita a ser entidades dedicadas al culto pasivo,  si no a la obra, al perfeccionamiento, a la unión con Dios y con la creación en un ágape. Pero conste, no se trata de unirse con un Jehova ni de Ala, las acciones humanas, siendo obradas por lo creado, nunca lograran encontrarse con la perfección increada. 

lunes, 27 de septiembre de 2010

Miseras lineas sobre dos viejas miserias

¿Sabían que soy escritor?  Y uno realmente pésimo, ni siquiera puedo presumir de ser  tan malo como para ser tomado como referencia. Como sea, les dejo una pequeña conversación entre dos viejos abandonados. Mísera reflexión

En una esquina sombría, cuya locación, bien sabrá querido lector,  no importa nombrar cuando se trate de un lugar imaginario.
 
Viejo-  Pareciera que tengo los dedos torcidos?
 Se  los mira intrigado
  
Viejo-  Maldito frio por que me eres tan conocido, tan familiar, me son tantas lejanas cosas !pero tu me acompañas siempre¡
  
Anciano- Procesión de espectros .Llenos de imágenes que no queremos ver, pero que cuando las reconocemos ya nada podemos hacer ¡Grabados, cincelados en nuestras mentes! 

Viejo - ¡Estas loco, cállate y duérmete, antes que se despierten!
Diciendo estas palabras el Viejo extiende sus brazos como si fuera a presentar a alguien o algo, pero señala a la oscuridad. Quizás con mucha atención podemos avisar una fila de bultos.

Anciano- No será ahora, pero hubo un tiempo que se nos respetaba. Si, era mas que un amor, el amor es una fiebre momentánea,  bella si, pero solo agria tus humores.  Más, el respeto es solemne.
Haciendo un gesto casi religioso con las manos abiertas enseñando las palmas al cielo.

Viejo-  A todos se nos amo y se nos respeto, pero eso fue ayer para todos. 

Anciano-  Ridículo a los viejos no se les respeta ni se les ama...se les tolera.        

El Eterno Retorno: vuelve el Holocausto

El holocausto no es un fenómeno del siglo XX, el holocausto es tan antiguo como la humanidad. El significado de holocausto viene del griego que significa “quemarlo todo”. Sea para sacrificios rituales, o para simplemente borrar del mapa a una civilización, nación, o tribu, los holocaustos son habituales en la historia universal, solo varia la cantidad y el método. Tomemos el ejemplo de Cartago, una civilización quedo reducida a cenizas (literalmente) por el fuego de los romanos. O bien el genocidio mas grande  de la historia…Si pensaban que es el Holocausto judío se equivocan, fue gigantesco pero no lo suficiente para igualar al exterminio de campesinos chinos a manos de los mongoles.   
 Consideremos que Israel esta librando una guerra y la finalidad de esta es la conquista del territorio palestino. ¿Que seria no lo nuevo de esto? ¿Acaso las guerras no se basan en la dominación, en el exterminio total o parcial de la población conquistada?, incluso entre las guerras tribales se repite el patrón.  La pregunta que me hago ( muy cínicamente por que yo ya tengo mi opinión sobre el tema)  ¿Se estará llegando a un holocausto palestino?
Israel no debería avergonzarse cuando algunos políticos de la esfera mundial, los más osados por cierto, comparan su actitud hacia los palestinos con la de los alemanes nazis hacia los judíos, a los eslavos, y hacia todos  aquellos que deseaban dominar. Más bien deberían avergonzarse al negar las crudas, pero reales, similitudes. El que este en calidad de dominador podrá disponer del vencido para exigir un pago, para la asimilación o bien para su exterminio.
Se tiene estimado que por cada judío muerto, mueren en represalias 7 palestinos. En una guerra esta cifra es sumamente alentadora. Aun que la verdad, mas allá de los anteriormente dicho, el conflicto palestino-israelí hace tiempo que ya no es una guerra propiamente dicha,  no hay ni la mas mínima simetría entre  poderes, el palestino vive en su territorio conquistado.  Tristemente para el  palestino pareciera que lo único que le queda es buscar el mejor acuerdo, teniendo en cuenta que no va a poder posicionarse como un igual ante el israelí. En palabras más simples, el palestino debe buscar un trato con el cual su pueblo no sea exterminado. El conquistado tiene el cuchillo en la garganta del vencido, ante esto ¿que se puede hacer?... ¿esperar que se llegue a la cifra mágica de los 6 millones para que el mundo se sienta culpable de su indiferencia hacia tanto dolor ?  ¿Ser autónomos y decidir si es preferible ser exterminados antes que vivir dominados?    O bien con la misma autonomía, ¿rendirse y asimilarse a la nación de los conquistadores? ………………..

domingo, 26 de septiembre de 2010

La indiada perseguida

"Había comenzado la radicación de indígenas. A los araucanos se les quitaban sus tierras con la fuerza de las armas. Luego siguió el éxodo de miles de chilenos que se expatriaban conduciendo de la mano a sus esposas e hijitos. Los gendarmes los expulsaban a balazos, empujándolos con las puntas de las bayonetas. Se necesitaban sus tierras para entregárselas a los inmigrantes que iban llegando: andaluces, napolitanos, calabreses, bohemios, gitanos, zíngaros. Y con ellos iban llegando también los churreros, los carlistas fanáticos, los vagos cubiertos de llagas, los anarquistas, los criminales contratados en las puertas de las cárceles, los rufianes a la alta escuela (caftens); y como novedades patológicas desconocidas en el país, iban apareciendo la lepra, el tracoma, la bubónica y todas las plagas repugnantes de las multitudes famélicas de los últimos estratos sociales del viejo mundo latino. 

Los Cónsules chilenos del Neuquén y de San Luis comunicaban que millares de chilenos con sus familias trasmontaban la Cordillera pidiendo albergue y una nueva patria a la Argentina. Su número pasó de 20.000 en poco tiempo."
 
Quería comentar esta parte de la introducción que hace Senén Palacios  para el  libro  La Raza Chilena de su hermano Nicolás. ¿Que les parece esta denuncia?   Ahora que el “conflicto mapuche” esta en boga. Sinceramente a mi no me a tocado ver alguna tan llena de fuerza, y teñida de  tanta tristeza y odio (Misma  emotividad que le da la fuerza) ni a favor ni en contra del mapuche y del chileno en general.  Llega de verdad la denuncia, resulta alarmante e indignante (aun que tengamos que tragárnosla y admitir que esto paso hace mas de un siglo) y es por que no trata al araucano de un “otro” (o mapuche para actualizar el termino), no se posicionan en otro lado, son empáticos por una realidad compartida con la victima. No son pues aquellos que defienden “al mapuche” y que apelan al patetismo,  dando una  lista de los malos tratos y desgracias, para llenar de lágrimas al lector  y militante esporádico de las causas populares.  Senén como Nicolás, no colocan al araucano como el  “otro” de los antropólogos, de los sociólogos, si no que lo abrazan bajo el manto de una emotividad fraternal.  

Un humanismo para los humanos

Lo que deseo hacer de este blog es revelar al ser humano como una entidad compleja y fascinante, capas de lo mejor y de lo peor (sabiendo y gozando de la subjetividad, de la relatividad, que lleva a algunos a considerar "lo peor" como "lo mejor" y viceversa según la persona. Quizás debería poner todo concepto entre comillas). Palpar y raptar la "fea" humanidad, sacando el velo,  desnudando la atrocidad, la brutalidad, la violencia  y todo aquello que avergüenza a los humanistas que se tapan los ojos y no abrazan la paradoja que es el ser humano: Divino  infernal, victima victimaria, libertino censurador etc. 
Lo otro que debo decir es que soy nacionalista a ultranza. Se podría decir que para mi nacionalismo es una religión alterna. Siendo chileno, me son tan ajenas las razas arias como las semitas así que no vayan a pensar que tengo filiación  a los nazis, y  no es por que los condene (aqui no me permito ser juez moral y si caigo en ese error conciderenlo una mera opinion... de hecho aqui no pretendo mas que dar opiniones, solo doxas) simplemente me son ajenos.
Bueno eso seria, ¿simple no? el ser humano es un cura borracho, un asesino haciendo justicia, es la gloria de Dios .